
Al igual que la lluvia cae sobre las personas, arrastrándose por los rostros de estos, despertando sensaciones ya sean buenas o malas para que una vez que sale el sol, vuelven a formar parte del cielo con mas sabiduría que la última vez que cayó, los sentimientos que mostramos a los demás, tras ser recibidos, interpretados, despertadas sensaciones ya sean buenas o malas, vuelven al que los emitió, y este decide que hacer con lo aprendido, que puedes hacer y que no, que esperar, que no... nos hacemos fuertes y necesitamos demostrar cosas para no pensar que somos los únicos que queremos sentirlas, pero al final, si merece la pena, todo seguirá su cauce sin volver a equivocarse.
Todo mal que me hagas, a ti te lo harás
pues la tierra es tu hogar,
y al igual que a amar, también se castigar
La venganza de Gaia tendrás.
ResponderEliminarLas historias de venganza son siempre las mejores.
Por cierto, bonita canción para dedicar.
ResponderEliminar¿Igual que el que no ama no castiga?
¿O castigar es independiente del amar?
A mí, de pequeña, no me castigaron nunca.
"Y no entiende porqué
si ellos tienen piel
matan por otra tener..."