viernes, 25 de junio de 2010

The lost ring

dormido, sueños que no levantan mis mejillas,
pesan tanto que ni dos cuerdas podrían mantenerlas en alto.



Suelo dormir con mi dedo corazón sobre mi complicado anillo,
sosteniendo su verdad, para que no se vaya,
hoy no estaba al despertar, lo llevaba en el meñique,
es demasiado pequeño para algo tan grande, no lo sostuve,
al despertar no estaba, busca, busca, revuelve las sábanas,
desesperado, luchando, el miedo se apodera de mí, una vez mas,
no quiere ser encontrado, parece una tontería, pero es lo único que me queda.
No desistí, se había caído por el borde de la cama,
la paz me invadió, volví a respirar, y tres segundos después, no sabía donde estaba,
y estaba desmontado, lo he hecho tantas veces, y sin embargo, hoy,
no se montarlo. Debí dejarlo en el fondo de mi cama,
esperando a ser encontrado, por su legítimo dueño, por el que lo mantuviese en su forma,
por un dedo que no le viniese pequeño.
Y sobre mis manos descansa, lo protegeré hasta que aparezca,
y se lo daré dentro de un libro, a alguien que si lo leerá,
contendrá mi historia, dos fragancias, y todos los recuerdos que tiene el lado de la cama por donde cayó.

No hay comentarios:

Publicar un comentario