jueves, 25 de febrero de 2010

a part



Pensaste que podías lograr su felicidad, no dejaba de sonreir, que solo tu serias su apoyo, que tu serias su historia de final feliz, de cuento de hadas.
”los amigos de noche suelen huir”, no, no todos, no deberias haberte creido mas, te lo avisó, no te necesitaría todo el día, otros se acercarían a ella, y lo sabías, la quieres, la amas, tus pensamientos son dirigidos hacia ella, siempre, y no puedes soportar como te la intentan robar, ni como lo consiguen.

Ya no le aportas nada, solo sufrimiento, y alguna alegria nocturna, pero eso es todo, siempre hay alguien mejor que tu, y eres parte de un puzzle que te pertenece en parte, las otras pertenecen a quien se las merece, porque has fallado en tu misión, no lo has conseguido, lo fuiste un tiempo, ahora eres la arena de la noche que mantiene el oleaje, y por el frío del día ni eso.

Solo te queda esconderte bajo las sabanas, y lo haces, para ver si así se olvida de ti, para ver si entre mis lagrimas encuentra a alguien que se la merezca de verdad, alguien que consiga lo que yo no puedo, alguien que consiga enamorarla, y que por favor, no la haga sufrir.

Alone




Y poco a poco, van desapareciendo en la mente del que no puede vivir sin ella, aún le quedan las noches, a veces, pero ya es tarde tras un día de soledad y celos.
Miras al cielo gris que llora, le preguntas, por qué?

a lo que respondió, ¿y qué te creías? ¿que era tuya?, pobre iluso ve a dormir y deja paso, no eres único

viernes, 12 de febrero de 2010

History



Cayó discretamente como una hoja de otoño, entre la multitud,
te fijaste en ella, no sabías que decir, cómo actuar, te haces el duro,
no puedes creer que te está pasando, buscas excusas tontas para hablar con ella,
de repente, comienza a responderte, habláis horas, horas y horas,
y cada palabra escrita se te grababa en la mente a fuego,
para no olvidar detalle, para recordar cada sensación, cada sonrisa,
para aguantar su ausencia...

Descubriste que teníais muchas cosas en común,
era una chica especial, una chica de las que le cuentas todo, te sentías agusto,
ella te respondió, te abrió su corazón, lo aceptaste con las manos abiertas,
y comenzaste a cerrar cualquier herida que pudiese borrar su sonrisa,
las largas pero cortas noches, a veces de día...
se hacía la dormida para discreción de los que pudiesen apartarte de ella,
sincronizasteis, os apoyabais el uno en el otro, nunca más estaríais solos,
por fin la habías encontrado...

Comenzasteis a hablar el uno del otro a vuestros amigos, no podíais dejar de pensar en volver a casa, para volveros a ver, a contaros todo lo que habíais hecho, o lo que no habíais hecho, daba igual, solo querías saber que seguía ahí, que era real, que se te aceleraba el pulso al pulsar las teclas mientras la veías leer tras el monitor, la viste llorar, estuviste ahí, y conociste cada rincón, incluso el mas escondido de su alma.

Tras días y noches de deseo al fin os encontrasteis, no te lo podías creer,
y menos que tras esa puerta ansiosos por confirmar vuestra teoría os besasteis, entre sonrisas,
todo era perfecto, os teníais el uno al otro, y te enseñó un nuevo mundo,
compartisteis vuestras vivencias, llenas de caricias, besos y sabanas, para por desgracia,
volver a separaros, un encuentro con el destino os volvió a unir,
casi se te saltaban las lágrimas al verla al borde de la cama llorando, mientras le acariciabas la mejilla,
no podías dejar de mirarla, para no despistarte y que pudiese escapar, pero cuando lo intentó,
la reclamaste y le diste el mejor abrazo que se le puede dar a una persona, para volveros a separar.

Desde la distancia todo era raro, estaba vacío, ya no le decías lo que la querías al despertar,
ya no podías mandarla a calla como solo tú sabías hacer, buscaste mil motivos para volverla a ver,
hasta que lo conseguiste y un reencuentro mas duradero volvió a devolverte la vida,
eras feliz solo con estar ahí, pudiendo sentarte a su lado y decirle tontadas, conociste a sus amigos,
los quisiste, saliste con ellos, y aunque se torció algo en su camino, supiste estar junto a ella,
y la conociste aún mas, ella te lo reveló todo, y lo guardaste para que no fuese solo su carga.

Sin darte cuenta, un ascensor, tardío en cerrarse, os volvió a separar, todo tu ser se quedó en ese ascensor,
solo tu cuerpo se movía solo arrastrado por la desesperanza, ella..., sin darte cuenta, de repente solo podías estar con ella.

Luego fue ella la que acudió a ti, unisteis vuestros cuerpos con solo volver a veros, ansioso por devolverle, todo lo que te había dado, le enseñaste tu mundo, ella lo aceptó, conocisteis la lluvia, las cortinas de la ducha, un año nuevo juntos, cometiste errores, chocaste contra un muro y no viste la puerta, solo podías esperar el perdón por los celos causados por el miedo a perderla... infinidad de besos, de mordiscos, de marcas, de gotas de agua sobre vuestros rostros tras la cortina, fue todo tan fugaz...

Tras irse un sinfín de tormentas vinieron, debíais encontrar la forma de poder esperar a volver a veros, sin que se perdiera todo por el camino, cambiaste, te hiciste de piedra, ella se puso triste, la hiciste sentirse sola, ese no eras tu, no eras del que ella se había enamorado.

Al fin te diste cuenta, se enamoró de ti, no de lo que tu pretendías ser, ni de lo que ella esperaba que fueses, solo de ti, y hoy estas aquí, vuelves a encontrarte, y solo quieres ser lo que mas quiera en su vida, porque lo es todo para ti.



lunes, 8 de febrero de 2010

The stone


Al igual que la lluvia cae sobre las personas, arrastrándose por los rostros de estos, despertando sensaciones ya sean buenas o malas para que una vez que sale el sol, vuelven a formar parte del cielo con mas sabiduría que la última vez que cayó, los sentimientos que mostramos a los demás, tras ser recibidos, interpretados, despertadas sensaciones ya sean buenas o malas, vuelven al que los emitió, y este decide que hacer con lo aprendido, que puedes hacer y que no, que esperar, que no... nos hacemos fuertes y necesitamos demostrar cosas para no pensar que somos los únicos que queremos sentirlas, pero al final, si merece la pena, todo seguirá su cauce sin volver a equivocarse.

Todo mal que me hagas, a ti te lo harás
pues la tierra es tu hogar,
y al igual que a amar, también se castigar


sábado, 6 de febrero de 2010

The unexplored sea


Caminos que se cruzan, sin saber cual tomar, es como intentar saber de donde o hacia donde va el viento, una melodía tardía en sonar ante los oídos ahora entumecidos que esperan volver a escuchar sus dulces notas de desasosiego, sonrisas y calidez.

Hundo mis pies en la arena esperando a que la marea con sus caricias espumosas hunda cada elección equivocada, y me vuelva a arrastrar hacia su inmensidad misteriosa e indomable, donde un amanecer, rojo de pasión te abre tantos caminos como nubes hay en el cielo, empujadas por la naturaleza, dejándose llevar, dejando de pensar.

Cierras los ojos, la oyes rugir, viene a por ti, debes ser cauteloso pues tal inmensidad esconde muchos misterios que desde la fría arena de una noche de tormenta, que te muestra sus dientes como un lobo feroz, para ver si tienes agallas de acercarte, rugirle, y luego acariciarle para aceptarte entre uno de los suyos y dejarte explorar, comprender, un nuevo amigo antes perdido con el que emprender tu viaje hacia lo desconocido.

Vuelves a abrir los ojos miras ese cielo azul oscuro como un zafiro reflejando tus pensamientos, imnotizándote, vuelve a sonar la melodía ya casi olvidada que lo despeja Todo, desentierras un pié, luego el otro, das 5 pasos hacia atrás y corres hacia el agua con tus colmillos ahora afilados como hombre lobo, a romper las olas que enturbian esta calma.